Les comparto un Reto de 21 días que publiqué en mi cuenta de Instagram. 

El reto consistía en pasar de ser una mujer autoexigente a una mujer EX AUTOEXIGENTE. 

Diario de la Ex Autoexigente.  

Día 1: Definamos: 

Ser Autoexigente significa: Sentir que no soy suficiente, no cumplir con mis propias expectativas y tratar de disimularlo todo el tiempo. 

Conozco bien a esta clase de personas. Era una de ellas.  

A la autoexigente nunca nada de lo que hace la conforma. Siempre cree que las cosas se pueden mejorar, pero lejos de ser una actitud proactiva es focalizarse en el error.  No puede disfrutar de sus logros. Además, en el momento que se siente que no está cumpliendo con sus propias expectativas hará todo lo posible por dar vuelta la cosa y disimularlo. Puede tomar varias actitudes: Puede no contarle a nadie de lo que hace por miedo a ser criticada o puede ser que le cuente a alguien, pero que no pueda aceptar los elogios con un simple “gracias”,  aclarando todos los detalles que salieron mal, desde una falsa modestia. 

No hablemos si es su interlocutor quien osa hacer una crítica; encontrará todos los justificativos para ocultar sus errores con astucia. 

Día 2: Ahondemos: 

La Autoexigente se cree perfecta pero se siente imperfecta. 

Mira a los demás desde una posición de superioridad, porque desde su imperfección necesita disminuir al resto. No soporta sus errores y los camufla en un disfraz de perfección.  

Día 3: Autoconocimiento: 

La Autoexigente pretende impresionar a todo el mundo, pero a la única que no impresionará jamás es a sí misma. 
Es su peor enemiga, ya que es su principal crítica, no se dejará pasar una. Se auto sabotea. 

Día 4: La Autoexigente pretende perfección en todo y en todos. 

Espera que todos estén a su altura, es decir la de no cometer errores, por más que sepa que eso no es verdad y además imposible. Pero exigirá al resto tanto cuanto se exige a sí misma. 

Día 5: La Autoexigente no busca cumplir metas, busca no cometer errores. 

Se pierde en los planes de acción, porque pierde muchísimo tiempo en los detalles que dejen ver algún error y se olvida de las metas, se olvida de lo importante. Si se perdonara algún error, se permitiría avanzar a pesar de  eso, porque lograría enfocarse en el objetivo final y no en las equivocaciones no sólo que comete, sino que podría cometer. 

Día 6: La Autoexigente entierra su pasión para sostener su obligación. 

Es normal que no pueda conectarse con lo que le gusta, con lo que disfruta. Más bien se concentra en sus obligaciones. No se permite descansar o tomarse recreos. Siente que pierde el tiempo. 

Día 7: A los Autoexigentes les cuesta delegar. 

Se pregunta: Quién es capaz de hacer esto tan bien como yo? Nadie. Entonces quiere hacer todo, y se sobrecarga de trabajo. Porque cree que así tiene el control del error. 

Día 8: Repitamos juntas! “Yo amo la Imperfección.” 

Es una frase útil para salir de la autoexigencia. Es abrazar el error para trascenderlo. 

Día 9: Etapa de negación:

Pretendo dejar de ser Autoexigente, no pretendo dejar de ser perfecta. 

Pero la repetición de frases aún no es suficiente para quien padece de autoexigencia. Porque se miente a sí misma diciendo que en el momento en que baje sus niveles de exigencia todo se  irá por la borda. 

Día 10: Adoro el inglés: Imperfecta (español) I’m Perfecta (inglés). 

Busca aliados hasta en el idioma. Se regodea con justificativos que justifiquen su comportamiento. 

Día 11: Tengo el maquillaje corrido? Es a propósito! 

Jamás reconocerá ningún error, pero hostigará a quien se equivoque a su alrededor. 

Día 12: Se fue de fiesta:

“Linda la fiesta! (lástima que la novia era más alta que el novio).” 

Día 13: Comenta…:

“Linda la fiesta! (lástima que el mantel tenía una mancha debajo del florero).” 
No logra relajarse porque el foco se le va hacia los detalles mínimos, está rastreando errores y obviamente los encuentra y los comenta! 

Día 14: Una Autoexigente mira una foto de hace 10 años en la que se sentía fea y dice:

“Qué linda y joven estaba! Fea estoy ahora…” 

Nunca está contenta consigo misma.  

Día 15: Recaída:

Lo que más me molesta de la palabra imperfecta es la “i” y  la “m”. 

Día 16: 

Disculpen pero hoy me desperté perfecta de nuevo. 

Cuando se da cuenta que esa actitud no la lleva a nada, intenta cambiar, pero la autoexigencia  generalmente se arraiga, toma posesión de la persona y pasa todo a través de sus ojos juzgadores. 

Día 17: Toma conciencia:

“Cometo errores o comento errores? 

Hay días que se cansa de sí misma. Todo el día a monologar los errores suyos y ajenos. Se desgasta,  se consume su propia energía vital. 

Día 18: Rendición:

Soy imperfecta. Tengo pruebas. 

Lo acepta, lo admite y se da cuenta que no pasa nada. Todas las catástrofes posibles en el caso cometiese un error, por más pequeño que sea, eran producto de su imaginación. 

Día 19: Avances:

“Desde que acepto mi imperfección no padezco de bruxismo.” 

Reconoce los beneficios de dejar de ser autoexigente. Se reflejan en su estado anímico y como consecuencia en su cuerpo. Se relaja. 

Día 20: 

«Nadie es perfecto, excepto mi ex yo.»

Deja atrás su identidad de autoexigente para dar espacio a su nueva versión. 

Día 21: Y finalmente declara:

«Soy suficiente.” 

No sólo cree que lo que hace es suficiente y se siente bien con ello, sino que ha puesto su nueva identidad por encima de la autoexigencia.  

Ahora es finalmente Ex Autoexigente! 

De autoexigencia se sufre.