A este método lo vengo utilizando desde el año pasado, pero a finales de 2018 salió a la venta el libro «El Método Bullet Journal» y les comparto algunos de los aspectos que me parecieron más interesantes.

Primero que nada aclaremos lo que significa “bullet”. Los bullets son  ítems que conforman una  lista y están precedidos por un símbolo.

Pueden ser listas de tareas, de objetivos, de un plan de acción, de compras, de lo que sea que necesitemos. La idea de listas da la idea de orden.

Digamos que el Bullet Journal es el “Marie Kondo” pero de la organización personal.

Está claro que ordenar baja el nivel de estrés y aumenta la productividad, por eso me tentó este método.

En un par de semanas de utilizar el Bullet Journal el hábito de sentarse a escribir se transforma en algo sin esfuerzo, se vuelve una fuente de inspiración al ver todos los objetivos, tareas y cosas que no tenemos muchas ganas de hacer, pero lo  mismo hay que hacerlas y se van cumpliendo.  Y eso genera emociones positivas como: sí puedo! qué bien que estoy yendo! Cuánto que he logrado!

Después de un tiempo te das cuenta que las cuentas empiezan a estar al día, que te acordás de los cumpleaños, que los chequeos médicos se hacen cuando se tienen que hacer y no 6 meses después. Encontrás en un solo lugar la lista con los libros que te interesaría leer y hasta las cosas que “algún día” quisieras experimentar, las cuentas domésticas, los proyectos en curso, lo que se te ocurra.

El libro salió a finales de 2018: El Método Bullet Journal, Rastrea el pasado, ordena el presenta y diseña el futuro.

Ryder Carrol dice:
“Escribir a mano mejora la forma en que interactuamos con la información, fortaleciendo nuestro pensamiento positivo. Nos permite formar nuevas conexiones que pueden proporcionar soluciones y perspectivas no convencionales.”.

Además de eso, el hecho de que el Bullet Juornal es analógico, es decir, se escribe a mano, nos permite alejarnos de la tecnología. Para qué? Para mantener el foco en lo que es importante. Cuántas veces tomaste el teléfono en la mano para mandar un mensaje importante y te encontraste sumergido en el seductor mundo de las redes sociales? El celular es tan útil cuanto una gran pérdida de tiempo.

Es verdad que existen muchas aplicaciones que ayudan a la organización personal y de hecho yo también uso varias de ellas, pero cuando se trata del hilo de la vida, lo llevo a través de este método.

El hecho de tener que anotar en un cuaderno saca del medio millones de potenciales distracciones que se encuentran en tu celular.

El Bullet Journal consta de dos aspectos:

  1. El Sistema: que es la forma de transformar un cuaderno en una herramienta de organización muy potente, pero a la vez muy simple.
  2. La Práctica: ayuda a definir cómo vivir una vida productiva, pero dentro de un propósito mayor, tu propósito de vida. Una solución que genera espacio fuera de línea para procesar, pensar y poner foco.

Es una metodología para ser conscientes de cómo invertimos los dos recursos más valiosos que tenemos: nuestro tiempo y nuestra energía vital.

Estar ocupados no significa ser productivos. Ser organizados significa ser productivos.

Cómo poner bajar a la práctica este método?

Existen dos tipos de tareas: las que necesitás hacer porque son tu responsabilidad y las que querés hacer porque querés alcanzar  tus objetivos personales.

Y además existen otras dos grandes áreas: las tareas que tenés ganas de hacer y las que no tenés ganas de hacer. Generalmente las segundas son las que más rápido se olvidan o se pasan por alto.

El Bullet Journal abarca ambas categorías y  permite organizarse en el día, en la semana, en el mes y en el año, todo en un solo lugar. Y esto brinda una perspectiva global de cada una de nuestras acciones.

Se llama Bullet (ítem) porque hay que ser claro y conciso en lo que se escribe, pero que además no falte información necesaria a la hora de releerlo.

Estas son las partes más importantes del sistema:

  • Índice: Creo que la genialidad de todo el sistema se basa en el índice, porque se puede rastrear cualquier información desde allí.
  • Registro futuro: el Bullet Journal se puede empezar en cualquier momento del año. A partir de la fecha en la que estás comenzando se crea un calendario de 6 meses para adelante donde irá todos los items importantes en esos meses. Esta página se registra en el índice.
  • Registro mensual: son los ítems y los objetivos a lograr en el mes en curso. Esta página se registra en el índice.
  • Registro diario: son las tareas del día. No hace falta anotarlo en el índice.
  • Colecciones: son listas de cosas, por ejemplo: el cuadro de hábitos, los objetivos de este año, las series de Netflix que querés ver, ideas de un proyecto sobre el que quieras trabajar, información sobre el próximo viaje, etc. Cada una de las colecciones se hace en una página diferente y se anotan en el índice.

Dejando el método en sí de lado, me parece que lo que más hay que destacar en este método es la posibilidad de reflexión. No es como una agenda común que a medida que va avanzando el año se van pasando las hojas con las fechas para adelante y nunca más se vuelven a mirar.

Sino que es un método que obliga a ir para adelante, pero a la vez volver para atrás, y en esa reflexión se rescata lo importante. Vale la pena que esta tarea que me propuse realizar en este mes la lleve a mi momento actual? Vale la pena que esta tarea no realizada ayer o el mes pasado migre a este mes o al día de hoy?

El hecho de hojear el cuaderno hace que tomemos conciencia de todo lo realizado y de todo lo que nos pasó. Se convierte en una herramienta emocional para focalizarse en lo que realmente queremos hacer en la vida y lo que no.

Ayuda a focalizarse en lo que sí se puede controlar, en las acciones que sí se pueden llevar a cabo y eso optimiza nuestros proyectos y nuestros resultados.

Además es una herramienta para ir hacia nuestro interior y reconocer nuestras prioridades. Como decía antes, el tiempo y la energía vital son escasos, entonces en qué acciones los vamos a invertir?

Sirve para analizar los fracasos y reconsiderarlos para cambiar las acciones o los procesos.

Se siente la sensación de recorrer el camino de la vida, con visión, foco y organización. Facilita la posibilidad de vivir una vida con propósito.

Una lista de tareas me puede contestar semejante pregunta? Cuál es el propósito de mi vida?

Una lista no, pero un conjunto de listas a lo largo del año sí. Al ver a dónde se está yendo mi tiempo me doy cuenta que hay proyectos importantes que todavía no logré ni siquiera considerar y que le darían sentido a mi vida. La reflexión es anual, mensual y diaria. La toma de conciencia está a la vuelta de la esquina.

Existe un tiempo para planear, un tiempo para hacer y un tiempo para reflexionar. Es así como se puede diseñar el futuro que se quiere vivir.

Para gestionar el tiempo y las tareas se han desarrollado diferentes versiones:

  1. La primera es en la que se utilizan las listas de tareas. Simplemente se anotan las cosas por hacer y se van tachando las ya hechas. Las que quedan en la lista pasan al día siguiente. Simple, pero se queda en la resolución de lo urgente.
  2. La segunda versión es la de calendarizar con anticipación lo que está por suceder. Se programan las reuniones y se llevan los vencimientos, pero siempre en una perspectiva de anteponer los horarios a las expectativas de la vida.
  3. La tercera versión ya implica empezar a concentrarse en lo importante. Se priorizan las metas y se realizan planes. Se tiene la sensación de control del tiempo, se organiza, se programa. Se busca lograr los objetivos como prioridad, pero se pierde a la persona en el camino.

Se utilizan métodos de programación, se busca hacer más en menos tiempo.

La organización pasa a ser la prioridad y los métodos a utilizar pasan a ser los protagonistas.

El problema es que el método  garantiza resultados, pero no garantiza felicidad, porque es más difícil detenerse para reflexionar qué se está pasando por alto.

  1. La cuarta versión es la que se trata de encontrar el norte dentro del contexto de la vida, se ponen en primer lugar las relaciones, los principios fundamentales de la vida. Se revisan los objetivos de tanto en tanto para alinearlos con el propósito de vida.

Se basa en la organización, las metas, los valores, los resultados, pero desde una mirada  más amplia, más abarcativa.

El Bullet Journal es uno de los sistemas de organización que considero que más se acercan a esta última versión, porque es versátil y focalizado a la vez. Tiene una mirada de lo micro y lo macro que acontece en la vida en general y la de todos los días.

Definitivamente es un método para probar!